jueves, 6 de junio de 2019

MUSEOS 3 (Automotrices)

Esta pincelada está dedicada a dos museos temáticos localizados en Europa relacionados a la industria automotriz. 

MUSEO MERCEDES BENZ – Alemania.

El 15 de Septiembre de 2006, al finalizar una reunión en Stuttgart con el Ministro de Economía del Estado Baden Württemberg me sugirió: “No deje de visitar el Museo Mercedes Benz, inaugurado en Mayo de este año, tendrá una grata sorpresa”. 
El conductor del taxi estacionó en la calle Mercedesstraβe 100, sede del Museo. En su explanada principal se erigía a modo de bienvenida al visitante, un monumento en bronce de Juan M. Fangio en tamaño real, de pie, junto a un monoposto, con su casco bajo el brazo y su mano en el volante de una réplica del Mercedes Benz W 196 R – Flecha de Plata, que lo llevó a su segundo título mundial de F1 en el año 1954. ¡¡¡Vaya si tuve la sorpresa!!! 
Le solicité al conductor del taxi la toma de una fotografía para rememorar dicha sorpresa.
El edificio fue diseñado por el estudio holandés “UN Studio”, se basa en un concepto de una hoja de trébol mediante la superposición de tres círculos con el centro sustituido para formar un atrio triangular. Su altura y el interior en forma de doble hélice fueron diseñados para maximizar el espacio expositivo: sólo 4.800 m² generan 16.500 m² de exposición, repartidos en nueve plantas donde se exhiben más de 160 vehículos y 1.500 objetos. 
El Museo recibe actualmente un millón de visitantes por año que intentan documentar íntegramente 133 años de historia del automóvil. Una vez obtenido mi boleto de ingreso, folleto y la audioguía correspondiente, me asombré con una plataforma que exhibía varios vintage cars de las primeras décadas del siglo pasado con efectos lumínicos y enmarcando a una joya para coleccionistas: el Mercedes Simplex año 1902. Se puede considerar el primer auto de la era moderna. Su nombre responde a la facilidad de manejo para la época. 
La exposición tiene una concepción pedagógica, los vehículos expuestos en el Museo están distribuidos a lo largo de dos recorridos. El primero, bajo el título “Mitos”, incluye siete salas que narran la historia de “Mercedes Benz”, ordenados por temas y épocas. El segundo recorrido, “Colecciones”, muestra en cinco salas la multiplicidad y diversidad de vehículos de la marca, clasificados temáticamente. 
Un ascensor de avanzado diseño industrial me transportó al plano más alto del museo, a 34 metros, donde comienzan los dos recorridos enlazados entre sí, los cuales se pueden transitar a través de una rampa en espiral o de escaleras.
Caminé la exposición, experimentando el viaje a través de la historia del automóvil. Comencé por Mito 1 “Pioneros” - La invención del automóvil (1886-1900), allí recuerdan que en Enero de 1886 los señores Gottlieb Daimler y Carl Benz presentaron un invento revolucionario que marcaría como muy pocos el desarrollo de la humanidad hasta nuestros días: el automóvil, fue patentado con el nombre “Daimler Benz Pattent Motor Wagen”. Este vehículo de tan sólo 0,9 caballos de fuerza, contaba con tres ruedas y una sola marcha, alcanzando una velocidad máxima de 17 km/h, movido por un pequeño motor de gasolina, que se vendía únicamente en farmacias. 
En Mito 2 “Mercedes” - Nacimiento de una marca (1900-1914), desarrolla la aplicación del motor a la diligencia, dando lugar a automóviles en forma de carruajes, motorkutsche fue el primero de cuatro ruedas, después se aplicó a tranvía, coche de bomberos y camión.
Más adelante me detuve para disfrutar de los modelos más complejos que siguieron al modelo Simplex: el Touring Limousine, el Double Phaeton, el Laudaulet.
En Mito 4 “El Milagro de la Post Guerra” – Forma y Diversidad (1945-1960), una vista parcial de la sala muestra una serie de autos sedán, sport, comerciales, aviones, etc. 
Continué con mi camino y, en Colecciones 1 “Galería de Viajeros”, expone vehículos para desplazamientos grupales, colectivos, automotores de turismo y vehículos emblemáticos. Se exhibía uno imperdible para los argentinos: el clásico colectivo porteño Mercedes Benz, unidad Nº 9 correspondiente a la “Línea 6”, más conocida como “La Perlita”. Esta unidad fue especialmente trasladada desde Buenos Aires para su exhibición permanente en el Museo. La decoración de su carrocería es un excelente fileteado y en su parte trasera muestra la imagen de Carlos Gardel. Una ficha técnica reseña la fecha de fabricación del colectivo (1969), sus características técnicas y su utilización como medio de transporte. 
Es interesante recordar que la primera fábrica de Mercedes Benz fuera de Alemania se instaló en Argentina, en el año 1951.
En una de las imágenes anteriores compartiendo con el colectivo, se ve un Mercedes Benz 260 D, primer auto de pasajeros impulsado por un motor diesel y producido a gran escala, era económico y tuvo mucha demanda como taxi y para viajes a larga distancias.
En el mismo sector, causa especial atención una unidad modelo 1907 de la línea Nº 5 – Vanguard, de la empresa London Motor Omnibus Company Ld.; en uno de los laterales de su carrocería está inscripta su velocidad de 12 millas por hora, el 2do. piso tenía capacidad de 34 asientos.
En la siguiente imagen estoy apreciando un vintage Car Mercedes-Simplex 60 HP Touring Limousine modelo 1904. Como se observa, a lo largo de toda la visita me acompaño la audioguía, disponible en 8 idiomas.
Un área respondía a Vehículos Industriales y me sorprendió el impresionante Renntransporter, un camión apodado como el Milagro Azul, sorprende el innovador diseño y su construcción de totalmente artesanal en el año 1954. Año en que Mercedes Benz, con sus flamantes bólidos triunfando en los circuitos europeos necesitaba un camión con estilo para transportar sus preciados autos de Fórmula 1. Este veloz vehículo, se encargaba de transportar a sus espaldas el mítico 300 SLR a una velocidad de hasta 105 millas por hora (170 km/hora).
En sus inmediaciones, una máquina agrícola mostraba la incursión en el agro de los motores Mercedes Benz.
A través de las paredes vidriadas se observaban las instalaciones fabriles de Mercedes Benz en medio de una zona parquizada que le da un marco verde.
Después pasé a la “Galería de Famosos”, imposible obtener fotografías por la gran cantidad de personas agolpadas en las proximidades de los vehículos utilizados por personalidades entre ellos, el “Papamóvil” de su Santidad Juan Pablo II, el de los emperadores de Alemania y de Japón, el de Lady Di. Se destacan otras rarezas: los Mercedes-Benz 770 blindados, año 1931 - convertible, que perteneció al emperador Guillermo II de Alemania. Otro del año 1935 - pullman limousine propiedad de la casa real japonesa.
Siguiendo por la rampa, se va disfrutando en una curva peraltada donde se exhibe un conjunto de autos de carrera que hicieron furor en el mundo de las competencias de todos los tiempos en diferentes categorías, inclusive camiones de competición.
Así llegué a la sala “Mitos 7 – Flechas de Plata Carreras y Records”: agrupa en otra curva peraltada a los automóviles de competición y vehículos que batieron records mundiales. En esta sala se colocó una placa evocativa a la memoria de Fangio, la cual describe sus cinco títulos de Campeón Mundial de Pilotos de F1. 
Encabeza el pelotón el mítico 300 SRL “Silberpfeil” (flecha de plata) Nº 18 con el cual Juan M. Fangio obtuviera en 1955 su 3er. Título de “Campeón Mundial de Pilotos”. Además, entre otros se destacan: el modelo W 196, ya mencionado en la descripción del ingreso, el bólido de 6 cilindros del año 1906; el Blitzen Benz de 1909, un 4 cilindros Mercedes Grand Prix del año 1914, rematando arriba con el modelo Targa Florio de color rojo. 
El Correo Argentino hizo en su oportunidad una emisión especial de estampillas que muestra la Flecha de Plata.
En otra área se presenta la vestimenta utilizada por los pilotos de competición, sus cascos de carrera, trofeos, fotografías, etc. Me detuve ante la foto que muestra el 300 SE Rallywagen, lujoso sedán de competición, y a las pilotos suecas Ewy Rosquist y Ursula Wirt, ganadores del Gran Premio de Argentina 1963, adjudicándose la totalidad de las etapas. Tuve oportunidad de verlas conducir en su paso por la Provincia de Córdoba.
En otros sectores se exhiben simuladores de carrera, los primeros diseños de centros de ingeniería Mercedes Benz, partes metalmecánicas, también se pueden conocer temas actuales del ámbito de la investigación, el diseño, el desarrollo y la producción. 
Antes de dirigirme a la salida del Museo y al siglo XXI, decidí una última foto con un prototipo de auto del futuro. 
En la planta baja del Museo, un pasaje de 80 metros de longitud lo comunica con el “Mercedes Benz Center”. En el pasaje se encuentran restaurantes, sala de eventos y negocios de venta de souvenirs. El Mercedes Benz Center es un edificio de 34.000 m² en tres plantas, es la sede internacional de Daimler A.G. y de exhibición de vehículos para la venta.
El Museo me impactó, a partir de su arquitectura general, su interior, las facilidades, el montaje. Además por ser el único lugar del mundo donde el visitante puede acceder en forma didáctica a toda la historia del automóvil, posicionando a Stuttgart como la cuna del automóvil. Es emocionante el respeto y admiración que manifiestan por un compatriota nuestro, teniendo presente en varias áreas del Museo a Juan M. Fangio.

Proyección en el mundo.
Al margen de lo que significa el Museo, objeto de esta pincelada, la empresa aprovecha las oportunidades que les brindan las ferias, exposiciones, salones, etc., para mostrar sus productos.
En oportunidad de asistir a la Feria Metalmecánica de Francfort, se destacaba el stand de Mercedes Benz donde exhibía algunos de sus modelos y partes de los mismos.
Digna de admirar es la presencia de Mercedes Benz en el Salón de París, año 2018, en la cual exhibió sus nuevos modelos o las nuevas generaciones de vehículos ya comercializados.
Causó sensación la introducción su primer vehículo que se comercializa en el mercado con la sigla EQ – Inteligencia Eléctrica.
También son dignos de admiración sus nuevos desarrollos deportivos en la gama de Vehículos Eléctricos de Máximo Nivel. 



MUSEO FERRARI – Italia.

En Noviembre 2006, en viaje por el norte de Italia, decidí dedicar una tarde a visitar la Galería Ferrari, hoy Museo, dedicado a la marca de los autos deportivos que salen de la fábrica Ferrari. Por tren me trasladé a la ciudad de Módena, ciudad natal del fundador de Ferrari, don Enzo Ferrari. En la estación de tren me direccionaron a la parada de un ómnibus que me transportó hasta la puerta de la Planta Fabril instalada en Maranello, localidad distante 19 km de Módena, habitada por alrededor de 18.000 habitantes, parece ser un pueblo construido por y para Ferrari.
Mientras que el Museo está abierto a todo visitante, la fábrica solo puede ser visitada por los propietarios de un vehículo Ferrari a través de su distribuidor oficial.
Caminé unos 300 metros y dos maquetas suspendidas en una estructura de caños me indicaron que estaba próximo al ingreso.
Arribé al Museo Ferrari, donde obtuve la entrada que me permitiría descubrir una gran parte de la historia del “Cavallino Rampante”, del equipo activo más antiguo del Campeonato de Fórmula 1, del que consiguió más victorias, más campeonatos de pilotos y de constructores. Además, el billete de entrada permitía acceder a un simulador de F1, una experiencia única.
Inaugurado en el año 1990, su superficie es de 1.500 m2, alberga automóviles deportivos de última generación, autos sport de fábrica, como así también antiguos monopostos, se exponen trofeos ganados por la escudería, fotografías y otros objetos históricos relacionados con la industria italiana de las carreras de autos. Todo con ambientación excelente, inclusive con plasmas que acompañaban las presentaciones con sonido de competencias automotrices. 
Se recuerda también que el 12 de marzo del año 1947, don Enzo Ferrari condujo el modelo 125 S, primer auto que llevó su nombre, 
Cisitalia D46 año 1946
Alfa Romeo 8C 2300 año 1932
La exposición cambia constantemente, con diversas ofertas que satisfacen tanto a los fanáticos de las carreras de autos como a los aficionados a los autos antiguos. Entre las salas de exhibición más atractivas está la que cuenta con aproximadamente 40 modelos prestigiosos en rotación, derivados de museos y coleccionistas privados. Los modelos muestran la evolución del estilo y diseño de Ferrari. 
Un salón dedicado a la Fórmula Uno es el Salón de la Victoria, celebra las victorias de la Scuderia, mostrando los coches del Campeonato del Mundo de 1999 a la fecha, 110 trofeos y los cascos originales de los principales pilotos que manejaron los automóviles Ferrari en F1. También son visibles muchos otros artículos que pertenecen a los conductores, incluidos guantes, trajes y zapatos. 
Cómo no aprovechar la oportunidad para posar junto a uno de los autos que llevó a Michael Schumacher a ser el campeón mundial más laureado en Fórmula 1. Una de las tomas está ambientada con la foto de uno de los primeros boxes utilizados en las carreras.
Un área muy visitada es la que exhibe por año calendario de F1, el modelo para el túnel de viento en escala 1:3 y el motor correspondiente, las características más importantes, y los países en los cuales obtuvieron el respectivo Gran Premio. 
Durante el recorrido pude ver una maqueta de la Ferrari 375 F1 que, piloteada por el argentino José F. González, obtuvo el primer triunfo de la marca en Silverstone – Inglaterra en el año 1951, y un Ferrari 500 F2 monoplaza año 1951, identificado con el Nº 22, con el cual Alberto Ascari obtuvo el primer título mundial de la marca.
En su oportunidad, el correo argentino se hizo eco de un triunfo de Juan M. Fangio con un auto Lancia Ferrari 1956.
Existe toda un área de gran atractivo dedicada a la aerodinámica y a la evolución, desde el modelo patrón hasta la maqueta. Elementos estos que culminan con los respectivos tests en el túnel de viento.
Otro sector del recorrido nos direcciona a un lugar donde se exhiben, a la par de vehículos sport, una serie de conjuntos desmontados, inclusive carrocerías completas.
También la evolución del logo es muy interesante, durante el recorrido se puede apreciar de acuerdo al año de producción de los distintos vehículos y productos que se exhibían.
Un área del Museo externa y otra en el ingreso están destinadas a la venta de una gran cantidad de varios tipos de souvenirs.
La visita al Museo me permitió conocer la evolución de los autos deportivos de alta competición de una gran marca, partiendo desde su diseño, los diferentes pasos a seguir para llegar al vehículo propiamente dicho y como se presentan en un circuito para disputar distintos tipos de carreras, fundamentalmente las de F1. Además los últimos modelos de autos sport de la marca que transitan por distintas autovías del mundo. Las facilidades del Museo son acordes a su nivel internacional. 

Proyección en el mundo
Existen varios Museos Ferrari distribuidos en el mundo, principalmente en Italia.
Uno de los destinos más interesantes dentro de la ciudad de Abu Dhabi – Emiratos Árabes, es el increíble e inmenso complejo turístico conocido como Ferrari World Abu Dhabi. Este es un sitio pensado como museo de la marca de automóviles Ferrari. A la par de las reliquias y los últimos modelos, ofrece como complemento a todos los visitantes, juegos electrónicos, montañas rusas y todo lo que podría ser un verdadero parque de entretenimiento.
Otra forma de llegar a la sociedad para conocer la evolución de los modelos, prácticamente un museo rodante y temporario, son las distintas celebraciones de efemérides de ciudades italianas. Tuve oportunidad de presenciar en la ciudad de Turín (denominación de Torino en piamontés), un desfile y exhibición de vehículos Ferrari. 
Vale la pena, insertar un par de fotos del Salón del Automóvil de Paris, año 2018, donde las principales marcas exponen los nuevos modelos y los proyectados para los futuros años.




Conclusión, fue todo un acierto haber visitado estos dos Museos Temáticos relacionados al automóvil, el tiempo siempre es breve para todo lo que nos ofrecen conocer, no obstante entre tantos autos quedé alucinado con antiguos modelos, con los prototipos de los nuevos desafíos, con las unidades motrices, las potencias, las carrocerías y todo lo relativo a esta industria metalmecánica con la cual conviví los 55 años de mi actividad laboral.